Evaporadores / Unidades interiores
Una parte esencial de un sistema de refrigeración es el evaporador de aire acondicionado, sin este producto la función del refrigerante para emitir frío o calor sería imposible. Este sistema absorbe el calor para después liberarlo en el condensador.
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RIELLO55,00€ *IVA no incluidoTURBINA INTERIOR RIELLO WR135HJM8
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CIAT
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CIATESA
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CARRIER
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CARRIER
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1.300,00€ *IVA no incluidoUNIDAD EVAPORADORA 40PZ025A9F DE 19200 FRIGORIAS
Tipos de evaporadores para climatización
- Modelo de tubo y aleta: Los más comunes, con tubos de cobre o aluminio y aletas que incrementan el área de intercambio térmico.
- Diseño de placas: Compacto y eficiente, ideal para instalaciones con espacio reducido.
- De caída de película: Especializado en enfriamiento de líquidos, con alta superficie de contacto y flujo constante de aire.
Aplicaciones habituales de estos equipos
Utilizados en climatización de edificios residenciales, comerciales e industriales, así como en refrigeración de alimentos y bebidas, enfriamiento de líquidos o producción de hielo. Compatibles con refrigerantes como R-22, R-410A y R-134a.
Ventajas
- Diseños adaptados a distintas aplicaciones.
- Alta eficiencia energética.
- Compatibilidad con varios refrigerantes.
- Fabricados con materiales duraderos y resistentes.
¿Qué es y cuál es su función?
Es la parte del sistema que absorbe el calor del aire o del líquido, transfiriéndolo al refrigerante para enfriar o climatizar.
¿Cómo elegir el modelo adecuado?
Depende de la capacidad necesaria, tipo de refrigerante, espacio disponible y uso previsto: climatización o refrigeración.
¿Cómo funciona?
El líquido refrigerante circula por su interior, absorbe el calor y se evapora, enfriando el aire o fluido que lo rodea.
¿Cuál es la diferencia con el condensador?
Este componente absorbe calor para enfriar; el condensador lo libera al exterior.
¿Qué problemas pueden surgir?
Acumulación de suciedad, fugas de refrigerante o corrosión en la superficie de intercambio térmico.
¿Cómo se limpia?
Utilizando productos específicos y cepillado suave o limpieza con vapor, siempre siguiendo las indicaciones del fabricante.
¿Cómo afecta la suciedad?
Reduce la eficiencia, aumenta el consumo de energía y puede provocar averías en el sistema.
¿Cómo evitar hongos y bacterias?
Realizando limpiezas periódicas, manteniendo los filtros en buen estado y asegurando una buena ventilación.